*La doctora Fátima Esther Martínez Mejía, adscrita por la Secihti a El Colegio Mexiquense, analizó los diversos aspectos que tiene el cuidado como derecho humano que reclama corresponsabilidad
En México, 23.2 millones de las más de 31 millones de personas que se dedican a tareas de cuidados son mujeres, es decir, 75 %, lo cual obliga a que la sociedad y sus organizaciones, las instituciones y gobiernos, y en especial el Estado, avancen de manera sustancial en la constitución de sistemas de cuidado, asegurando impactos positivos en los ámbitos político, democráticos de igualdad, de remuneración y de autonomía económica para la población femenina.
Si bien se ha avanzado con el Sistema Nacional y Progresivo de Cuidados, el reconocimiento constitucional del cuidado como derecho humano y la inclusión de un anexo transversal sobre cuidados en el paquete económico 2026, el tema se tiene que considerar en la agenda pública como una cuestión de todas las personas, instituciones, gobiernos y empresas.
Fátima Esther Martínez Mejía, investigadora de estancia posdoctoral de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Gobierno de México en El Colegio Mexiquense, participó en el ciclo «Dialogando conceptos clave de las Ciencias Sociales» con la exposición del tema «Sistemas de cuidado», durante la cual respondió a las preguntas que le formuló Nelly Rosa Caro Luján, investigadora de la institución académica.
Luego de que investigadoras, alumnas y personal administrativo de El Colegio Mexiquense hicieron una lectura colectiva del libro Lo personal es político y un tendedero con reflexiones, cuestionamientos y propuestas en ocasión del 8M, se llevó a cabo la sesión del ciclo, en la que se exploraron las facetas económicas, jurídicas, sociales, culturales y políticas del cuidado como actividad de protección y atención hacia niños, personas adultas mayores y enfermos, que es realizada mayoritariamente por mujeres.
Martínez Mejía se refirió al reconocimiento del cuidado como derecho humano por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a los avances constitucionales que se han logrado, pero pidió cambios efectivos que materialicen el derecho de manera autónoma y principal.
La también jurista señaló el sesgo de género y la naturalización de la participación de las mujeres en las tareas de cuidado, en detrimento de su acceso pleno a la educación, la participación política y las posiciones de poder y liderazgo.
De esa tarea deben ser corresponsables hombres y mujeres, dijo, al tiempo que cuestionó los efectos negativos de idealizaciones como el amor romántico, habló del fondo social, económico, político y cultural que dan el machismo, el patriarcado, el capitalismo y el neoliberalismo, y se refirió a la masculinización y consecuente explotación de las mujeres solteras que escogen el desarrollo laboral, a quienes sus jefes consideran disponibles para el trabajo a cualquier hora.
Martínez Mejía reiteró que las tareas de cuidados incluyen a todos los integrantes de la sociedad, pues todos necesitan en algún momento de sus vidas de ser cuidados, se refirió a las diversas formas de violencia, destacó que hay un problema estructural en la participación femenina en dichas labores y llamó a las propias mujeres a evitar el triunfo a costa de las mujeres que tienen una condición precarizada en el trabajo doméstico.
Asimismo, cuestionó el uso de expresiones y términos cotidianos de discriminación, señaló la urgencia de que Sistema Nacional y Progresivo de Cuidados disponga de recursos específicos y suficientes, pues de los casi 467 mil millones de pesos incluidos en el anexo transversal sobre cuidados del paquete económico 2026, 97.2 % se destinan a programas sociales y apenas poco más de 2 % se destina específicamente al sistema.
La investigadora explicó que los programas sociales no siempre vienen aparejados de cambios estructurales o de mentalidades, pues si bien reparten recursos, no inciden en el cambio de las interacciones en las familias ni en la corresponsabilidad de quienes las integran.
La feminista, académica y estudiosa resaltó la sororidad y el affidamento como valores, principios y guías del apoyo que se deben brindar entre sí las mujeres, y llamó a estas a practicar el cuidado de sí mismas, hacer valer su derecho al descanso y la recreación, y a considerar que las sociedades de cuidado ponen la vida en el centro.
La investigadora Nelly Rosa Caro Luján presentó reflexiones, hizo comentarios y planteó preguntas respecto de la participación de los hombres en la esfera pública y el confinamiento de las mujeres al ámbito de lo doméstico, se refirió a las cinco «R»: reconocer, redistribuir, reducir, remunerar y representar, la relación entre democracia y cuidados, así como el trabajo doméstico no remunerado.
Como el resto de los encuentros académicos abiertos, la sesión está disponible en el canal de YouTube de El Colegio Mexiquense.
Comunicado de prensa 011/2026
Santa Cruz de los Patos, Zinacantepec, Estado de México, 11 de marzo de 2026

